Nº 4 | Las Humanidades sin nombre

Editorial

Un rasgo sumamente revelador del ataque que sufren las Humanidades es que termina por ser denominado por quienes se consideran sus víctimas. Quizás con signo paradójico respecto al propósito que se siguió, la proliferación de expresiones destinadas a descalificar una condición desventurada, superada y descartable, se asemejaba a la infinitud designativa de la teología negativa, que se afanaba infructuosa e interminablemente en expresar la divinidad dándole nombre. Asimismo, para la actividad denostada que terminamos por denominar “Humanidades”, se han ensayado los más diversos apelativos. En un momento se trató de “los estudiantes de comunicación”, en otro del “saber letrado” e incluso, de forma más persistente de “la universidad”, aunque pareciera que tal uso del nombre común refiere, por la entidad histórica, a la Universidad de la República.

Por eso se ha vuelto tan decisivo saber qué entendemos por Humanidades: en tanto quien imputa (y quienes sórdidamente guardan silencio en el entorno) dice(n) no necesitar del sentido, ni por lo tanto de las designaciones, ni menos del preguntarse, en cuanto se dice hablar de cara a lo incuestionable. Quizás por esa razón, una vez que se percibió que la amenaza no era meramente retórica o mediática, o aún, efecto de un capricho trasnochado, se vinculó las creaciones institucionales, las destituciones de personas incluso, o la disimulación presupuestal del traspaso a ciertos entes creados ad-hoc, a la amenaza contra la “crítica social”. Ya debiera llevar a preguntarnos por nosotros mismos, si se persiste en el lugar de la pregunta, cómo la amenaza no fue percibida cuando se denostaba, por encima de circunstancias particulares, lo universitario atesorado en el nombre “universidad”.

Asimismo, como sucede cuando la dificultad no encuentra nombre, cierto denuedo de la palabra acude a cerrar la brecha. No deja de ser un hallazgo haber encontrado el término “Humanidades” por contraposición a una “realidad dura”, para hacer frente a la descalificación que ataca al pensamiento, la lucidez, la creación, la crítica, la conciencia pública, con la consiguiente responsabilidad que conlleva responder a la pregunta por tal nombre. Responder a esa pregunta es responder al preguntarse y concita una respuesta incondicionada. Como la verdad, como la universidad, como nuestra tradición humanística.

El lugar de las Humanidades en la universidad

En el 2º Congreso Latinoamericano de Filosofía de la Educación, se organizaron dos mesas centradas sobre la problemática de las Humanidades en la universidad. Estas actividades contaron tanto con una asistencia numerosa y una discusión nutrida, así como generaron repercusión en la prensa. Tanto la participación de numerosos docentes y estudiantes, como el interés mediático por el tema de las Humanidades abre un nuevo campo de intervención teórica, que no sólo se vincula a la tradición como tal, sino que además interpela debates de particular actualidad y trascendencia pública.

Humanidades hoy

Los días 10 y 11 de Mayo tuvo lugar en el museo Roca de la ciudad de Buenos Aires la XVI Jornadas de Pensamiento Filosófico: La agenda filosófica hoy: temas y problemas. Organizadas por la Fundación para el Estudio del Pensamiento Argentino e Iberoamericano. En el sitio web de la Fundación (www.fepai.org.ar) están publicados los resúmenes de las diversas exposiciones.

Humanidades: las fronteras de la Universidad

Incorporado en las Jornadas Académicas 2013 de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, el Grupo de Trabajo Humanidades: las fronteras de la Universidad abordará la perspectiva sobre las Humanidades en la actualidad, que trasciende fronteras nacionales y se instala en distintos continentes, convirtiéndose en un tema de debate académico y universitario. En el trasfondo se trata de la transformación de la universidad en el presente, que interviene asimismo en la perspectiva de un giro de la propia problemática teórica, pautada por los procesos de globalización y la gravitación de la tecnología sobre la actividad humana en su conjunto.

Con ese horizonte se plantea una lectura de las Humanidades que las diferencie tanto de la postulación de las ciencias humanas como de la erudición clásica. A través de la diferenciación con la ciencia y con la exégesis textual, no se reduce a la formalización conceptual o a la interpretación de textos, y transcribe las cuestiones propias de la metafísica en otras perspectiva de desarrollo.

Casa de filosofía

En los próximos meses abrirá sus puertas, en el barrio Cordón de la ciudad de Montevideo, un espacio dedicado fundamentalmente a la filosofía. El fundamento que condiciona la fundación de dicho espacio (la actividad filosófica), constituye la esencia intempestiva del mismo.

A lo que apunta este proyecto es a generar la posibilidad de un anclaje de grupos de estudio, discusiones, seminarios u otras actividades vinculadas a la filosofía, privilegiando principalmente aquellas que:

  • se sostengan en la discusión y denuncien la clausura de la misma.
  • impliquen la presencia de un pensamiento de la actualidad.
  • impliquen una reflexividad y una crítica de los límites temporales y espaciales (históricos), que nos constituyen como sujetos.
  • se sitúen en los márgenes y se abran a través de intersecciones (con el arte, ciencias humanas, etc).
  • tomen como interlocutores a los colectivos y movimientos sociales que promuevan la liberación.