Paris debout

Es realmente difícil de sintetizar los acontecimientos que se vienen desarrollando desde de marzo en Francia a raíz de la contestación de la reforma del código de trabajo. La contestación ha tomado formas diversas, más o menos radicales, teniendo como punto determinante la puesta en practica de espacios horizontales y las acciones directas, como son los bloqueos y las manifestaciones salvajes.
 
Hoy la movilización ha tomado como centro de gravedad en París la Place de la Republique, donde a diario se forma una asamblea, así como desde talleres; espacios de discusión , obras de teatro, música, etc. Lo que ocurre es impresionante teniendo en cuenta que hace tres meses cientos de personas fueron reprimidas por concentrarse en esa misma plaza (durante la COP 21), dado el Estado de urgencia, que continua vigente. El hecho de que todas las formas de contestación se hagan bajo y en contra de la política securitaria del gobierno presenta una de las dimensiones fundamentales del movimiento.

Vale la pena hablar de lo ocurrido en el departamento de filosofa de Paris 8. Si París 8 ha sido sin dudas la universidad mas movilizada de Ile de France, el departamento de filosofía es el más movilizado junto al de cine. En filosofía profesores y estudiantes han declarado la huelga desde comienzos de marzo, ocupando además una sala, donde se desarrollan distintas actividades (fiestas, comidas, discusiones, etc). Además se decidió que todos los estudiantes aprobarán el semestre.

Republique: Tres momentos autónomos

Los gestos autonomistas se multiplican. En ellos se rechaza las formas de organización representativa, y muchas veces toman la forma denominada “salvaje”.

L'univesité sauvage

Son las primeras nuit debout en Place de la Republique. Por la tarde los estudiantes de filosofía de Paris 8 organizan una espontánea universidad salvaje. Hay una discusión sobre la universidad. Luego otra sobre la huelga, sobre el carácter interior de la huelga, transformador. La gente se acerca. Cerca hay quien ha montado también una “universidad popular”.

L'apéro

9 abril. Una manifestación espontánea de más de dos mil personas parte al grito de “apéro chez Valls!” (aperitivo en lo de Valls). El destino es la casa del primer ministro, quien reside a unas cuadras de Place de la Republique. Se intenta partir por el Boulevard Voltaire, rumbo al este,  pero un cordón de CRS (policía de choque omnipresente estos días) se interpone. Rápidamente el flujo irrumpe por la Avenue de la Republique, y logra escapar al dispositivo policial. Antes de llegar al destino, la comisaría del XI arrondisement es atacada. Los enfrentamientos, el fuego y el gas lacrimógeno se extienden por las calles.  Los manifestantes son bloqueados cerca del domicilio de Valls, en la Rue de la Roquette. La manifestación sigue, varios bancos son atacados. 

Casi todas la noches se puede escuchar en la plaza los gritos provocadores que cantan “grève, blocage, manif sauvage”. Muchos circulan por la plaza esperando la suma. La plaza lanza  las manifestaciones, la palabra de orden es el tomar los espacios: tomar las plazas, las calles, las estaciones, las universidades. Este signo del contragobierno no es nuevo, revela la geografía  de nuestro tiempo, desde Atenas a New York.

Le château

28 de abril. A las 17 horas empiezan a descargarse los camiones llenos de palets y tablones sobre la plaza. Algunos policías tratan de intervenir, pero a falta de refuerzos deben ceder a la presión de los estudiantes de bellas artes. Los CRS, gendarmes y la BAC están en concentrados en Place de la Nation, al otro extremo del Boulevard Votaire. Allí ha llegado hace una hora la manifestación contra la ley El khomri (reforma del código de trabajo). El château de madera comienza a tomar forma llegada la medianoche. La  asamblea general acabó hace un rato, y la muchedumbre que queda se concentra entre el château y el monumento, en el que conviven referencias a la comuna de París y ofrendas a los fallecidos el 13 de noviembre. La gente baila, y festeja la toma de la plaza, y el efímero castillo, que será destruido en menos de una hora por los gendarmes. La Place de la Republique, símbolo de la “unión sagrada” promovida por el gobierno, no será ocupada fácilmente.

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