Fronteridades

 

Mientras se instala la Revista Latinoamericana del Colegio Internacional de Filosofía, que ya ha publicado su segundo número, el Grupo de Estudios sobre Estructuralismo y Post-estructuralismo celebra el II Congreso Latinoamericano de Teoría Social y la Red Latina de Teorías Críticas de la Comunicación y la Cultura organiza cuatro eventos este mismo año. Tales manifestaciones señalan una vigencia latinoamericana del desplazamiento intelectual que se inició en los años 60'. Esta suma de actividades es a su vez un efecto de red, que se multiplica con los instrumentos de vinculación a distancia, pero que obedece asimismo al gozne que abre, a partir de la segunda mitad del siglo XX, la irradiación post-colonial del pensamiento.

 

Como lo ha señalado Derrida, esta concomitancia de lo conceptual y lo estratégico, de lo geopolítico y lo social, no es una característica especial de un tiempo histórico, sino lo propio a la historia cuando se despliega desde su temporalidad constitutiva. Vinculándola a lo imposible, Foucault reseñaba asimismo, como la historia se liga al acontecimiento en lo que este cristaliza de una coyuntura crítica, donde aquello que se consideraba inviable termina por suceder.

 

La actualidad no cesa de enviarnos ese mensaje, que nos obliga a abandonar los naturalismos afiliados a la inalterabilidad de los ritmos y los panoramas. Con esa impronta los efectos de red son de primera importancia, porque pautan los puntos de anclaje del presente. Lejos de satisfacer un narcisismo nacional, la radicación latinoamericana de significativas corrientes del pensamiento contemporáneo lleva a pautar, desde lo imposible, el sentimiento a alcanzar más allá de fronteras. Universidades en Cyberdemocracia se suma desde ya a esa colección de fronteridades inverosímiles.