Paul Virilio, un urbanista

 

Imagen>  DANIEL JANIN  / remix de @luliexperiment


 

Por Germán LLorca Abad


Hace escasamente un mes, conocíamos la noticia del fallecimiento del filósofo francés Paul Virilio. Tratar de delinear en unas pocas palabras la relevancia de su figura se nos antoja una tarea del todo imposible. Baste esta afirmación para comprender la magnitud de su pensamiento. Autor prolífico y profesor es el creador de una teoría crítica genuina, equiparable en riqueza y complejidad a aquellas de algunos de sus contemporáneos de la escena postmoderna francesa del siglo XX: Derrida, Deleuze, Guattari, o Foucault, entre otros.


 

Como muchos otros niños de la guerra, Paul Virilio experimentó el trauma de la “Blitzkrieg” en primera persona. Conocer este hecho es fundamental para aquellos que quieran aventurarse en su universo conceptual. La destrucción de Nantes por parte de la aviación aliada en 1943 puso frente a él la idea de la fragilidad de los referentes que configuran aquello que llamamos “realidad”. Sus ensayos analizan la mutación operada por la tecnología sobre las dimensiones del tiempo y del espacio físicos. Y proponen la idea de que el “allí y entonces”, donde solía tener lugar la experiencia humana, han sido progresivamente substituidos por un “aquí y ahora” sin extensión ni profundidad (puede que esta sea una de las razones por las que Paul Virilio siempre prefirió definirse como “urbanista”).


 

La realidad habría sido intervenida por un proceso de mediación en el que la tecnología lo ocuparía todo. La exploración de esta hipótesis y la prospección de sus consecuencias llevaron a Paul Virilio a sugerir las ideas clave que articulan su obra (estética de la desaparición, horizonte de visibilidad, cronopolítica, museo del accidente...) y que la proyectan más allá del momento en el que las (d)escribiera. Se trata de un autor fundamental, por lo que sirva este breve texto para invitar al lector a descubrirlo (¡o tal vez releerlo!).